Cuando hablamos de riesgos para la salud de las personas mayores, pensamos mucho en el verano. Pero el frío también merece atención. Las personas mayores pueden ser especialmente vulnerables a las bajas temperaturas debido a cambios en la regulación de la temperatura corporal y a la mayor frecuencia de enfermedades crónicas.
La casa también necesita atención
Durante el invierno es importante mantener una temperatura confortable, pero también ventilar adecuadamente. El Ministerio de Sanidad recomienda extremar las precauciones con sistemas de calefacción que puedan generar monóxido de carbono y ventilar las viviendas regularmente.
Cuidado con las caídas
El frío puede favorecer superficies resbaladizas. Pero las caídas no dependen únicamente del exterior. Dentro de casa también debemos revisar alfombras, cables, iluminación, escaleras, el baño y el calzado. La prevención de caídas debe combinar la evaluación de la persona con la revisión del entorno.

Atención a los cambios
Una persona mayor que normalmente se mueve bien y comienza a caminar con inseguridad, presenta mayor somnolencia o cambia significativamente su comportamiento merece una valoración adecuada.
El invierno no debería significar aislamiento. Mantener actividad adaptada, contacto social y seguimiento sanitario puede ser tan importante como mantener la vivienda caliente. En Cuida Plus trabajamos precisamente en el entorno donde muchas de estas necesidades aparecen: el domicilio.
Preparar la vivienda para el invierno es una forma sencilla de cuidar. Preparar también el plan de atención puede ser todavía más importante.
Fuentes
Información médica, cuidados personalizados y acompañamiento profesional para personas mayores y familias que buscan una atención más cercana.
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